INSTALADA EN PÉREZ GALDÓS 38, CUENTA CON 40 SOCIOS
CASA DE BOLIVIA, NUEVA SEDE
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| El alcalde de Logroño y la concejala de Servicios Sociales asisten a la inauguración de la nueva Casa de Bolivia. |
Han dado muchas vueltas, han tenido varios domicilios hasta que han dado con un local que les gustaba y responde a sus pretensiones. La Casa de Bolivia ya tiene nueva sede y parece por las pintas que va a ser la definitiva. Este pasado viernes y con todos los honores y fanfarria, los bolivianos abrieron sus puertas a su nuevo hogar, ubicado en un bajo de la calle Pérez Galdós, número 38, A la puesta de largo, asistió el alcalde Conrado Escobar, acompañado de la concejala de Servicios Sociales, Patricia Sáinz y Laura Rivas junto a representantes de las casas de Colombia, Perú y AMIN, donde han tenido fraternal en los últimos tiempos. Conrado Escobar felicitó a sus responsables por esta apertura, integrada en la comunidad logroñesa, deseándoles mucha suerte.
La nueva ubicación está en el centro centro de Logroño y cuenta, hoy en día con 40 socios, pero su presidenta Rosana Villargómez espera sumar otros diez más en los próximos días. Los bolivianos, que viven en la ciudad, suman alrededor de 3.000 pero han llegado a ser más de 7.000 que, por razones de trabajo, se han asentado en otros lugares de España o han decidido regresar a su país. En toda La Rioja, se acercan a los 4.000, en su mayoría, en tareas agrícolas. También se ha dado una vuelta el concejal Ángel Andrés que compartió un rato muy agradable de charleta con los miembros de la Junta Directiva.
La presidenta tiene muchos proyectos y ganas de convertir la nueva sede en un espacio abierto con actividades muy diversas, entre las que no faltarán los bailes. A partir de ya, abrirán todos los días, salvo el domingo: lunes, miércoles y viernes por la mañana de 10,00 a 13,00 y los jueves y los sábados, por la tarde, de 17,00 a 20,00 horas.
Su primera participación, cara al público, será estar presente en los próximos desfiles de carnavales de Logroño, haciendo una exhibición de sus trajes y bailes, alegres y coloridos. Una nueva colonia de Hispanoamérica que se afinca en la ciudad, gente muy amable y dispuesta, contribuyendo al bienestar y progreso de Logroño y, sobre todo, haciendo comunidad.