Faro, gran poder de convocatoria
3.000 personas, en la fiesta “Día Internacional del cáncer infantil”
El éxito no viene de repente, ni surge de la magia, ni se compra en una rifa: es el resultado de un trabajo callado, en silencio, horas y horas que no se apuntan: es el compromiso y la solidaridad, es la capacidad de convocatoria que consigue FARO, a su llamada para convocar una reunión o recabar ayuda. Pedido y no negado.
La Asociación de Familiares y Amigos de Niños con Cáncer Infantil fijó, por segunda vez, esta vez con gran fortuna, el Día Internacional del cáncer infantil en Picos de Urbión. Faltó poco para ensanchar el parque y que cupieran tantos niños y niñas, muchos chavales, familias enteras, amigos y gente solidaria, en un día radiante, acompañando a la causa, a la fiesta que todos los años organiza Miguel Sánchez, de mil amores, encargado de su organización compleja y sin que no faltara de nada: carpas, mesas, colaboradoras para la venta de los donativos con derecho a la paella, como plato culmen, bocatas de chorizo, jamón, tortillas, palomitas por doquier, chucherías y los viajes que los niños repitieron en los hinchables. Los bomberos se unieron al evento, sin parar de subir niños y niñas al interior de sus cabinas y adiestrando en el manejo de las mangueras.
A media mañana, el alcalde logroñés cumplió, como siempre, con su palabra y, acompañado de los concejales Laura Arrieta, que es su Distrito, Celia Sanz, Patricia Sainz y Ángel Andrés, se dio un garbeo con gusto, saludando a la presidenta de FARO, Estrella Benito, directivos, amigos, conocidos, que se le pasó el tiempo hasta la hora de la comida, en palique con las socias y socios de la institución y logroñeses que no ha visto últimamente, como Chuchi Cámara, ya en segunda fila político-sindical. Los moteros y la exhibición de coches americanos añadieron su colorido y la curiosidad de los aficionados del motor.
La música no dejó de sonar a lo largo del evento benéfico, incansable la chiquillería de La Cava, que unida a la de Fardachón y La Guindalera, son el germen vital del Logroño del futuro. Luego, los sorteos con alegría para el agraciado del jamón, todo muy campechano y familiar
Conrado Escobar, en estas conmemoraciones, transmite un talante especial, sin cansancio en el saludo ni en fotografiarse una y otra vez. A la hora de la paella, se enganchó como uno más de la partida.
La fiesta ha tenido un fin recaudador. Como último dato, en esta misma fiesta, se consiguió llegar a los 12.500 euros. Por las pintas la cifra va a ser superada ampliamente y se hará pública cuando se hagan las cuentas. Toda la recaudación se destina íntegramente a mejorar la atención especial a los menores con cáncer y a sus familias, apoyando su bienestar físico y emocional.FARO representa el espíritu de la humanidad, compromiso y esperanza.












































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