04 junio 2026

ESCUELA MUNICIPAL DE MÚSICA: CONCIERTO FIN DE CURSO


Aquí

Está el Logroño del futuro

Más de 200 estudiantes, coro y banda llenaron el Espolón

 


Jamás se hubiera imaginado el autor de “La pantera rosa” que su canción, mundialmente conocida, abriera el concierto de los alumnos de la Escuela Municipal de Música de Logroño, interpretada por el mayor coro infantil del mundo reunido bajo la Concha del Espolón. Era el final de curso y, como ya es costumbre y tradición, los alumnos del centro municipal pusieron fin al curso académico con un concierto único que atrae a políticos, madres, padres, hermanos, abuelos y gente logroñesa paseante y vecinos, atraídos por el recital, que ya se lo saben de otras temporadas


Desde las 18,00 horas, todas las sillas, colocadas por el Parque de Servicios en el entorno del escenario, estaban reservadas y ocupadas, dos horas antes de que se diera la primera nota. La tarde fue magnífica, ni frío ni calor. Los más pequeños se colocaron a pie de la Concha porque, arriba, en el escenario, no cabía ni un alma más.


Fue puntual el alcalde, acompañado de la concejala de Servicios Sociales, Patricia Sáinz, aunque la impaciencia se cortaba. El público se colocó, como pudo, de pie alrededor de la plaza qué antecede a la concha, tirando de móvil, fotografía y vídeos a todo meter, muchos agotando la batería.

Conrado Escobar saludó a los que ocuparon las primeras filas y se acercó a los pequeños que estaban en formación, a la espera de iniciar el concierto. Conrado se detiene con los pequeños, como su primer público, aunque no voten por su temprana edad. Es igual: se le dan bien y dedica el tiempo que haga falta, con agrado y cariño, cogiendo sus manos.


El presentador, a las 20.15 horas, pronunció las palabras de bienvenida y agradecimiento y los más de 200 niños sólo tuvieron ojos y miradas para seguir a la directora. Y así durante el tiempo que transcurrió el concierto sin sentir la hora porque se estaba muy a gusto. Sorprendente talento de los alumnos de los niveles básicos que, junto al coro y la Banda de Música, se ganaron los aplausos de los asistentes.


Una parte del Logroño del futuro estaba en la Concha del Espolón. Los algoritmos no son neutros: empujan donde hay emoción. Ha sido el concierto del final del curso académico en el Paseo del Espolón. Emblemático lugar logroñés.

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