LA REFORMA SERÁ INTEGRAL
CON ACERAS MÁS ANCHAS, SE SUPRIMIRÁN APARCAMIENTOS, RENOVACIÓN DEL ALUMBRADO Y
LAS REDES DE SANEAMIENTO Y ABASTACIMIENTO
Calles Lardero y Vitoria, de auténtico estreno con una reurbanización a la carta

Es de justicia reconocer
la paciencia de los vecinos, que han asumido la tardanza en las obras que van a
cambiar la fisonomía de las calles Lardero y Vitoria, como ha reconocido el
concejal logroñés de Movilidad Ángel Andrés en la presentación del proyecto de
reforma de las calles Lardero y Vitoria que va a dotar de un mayor atractivo a
ambos espacios urbanos. Las obras de reurbanización de la calle Lardero entre
Gran Vía y Pérez Galdós y Vitoria, entre Chile y Lardero, saldrán a licitación
próximamente por una cantidad de 1.56 millones de euros, que contempla la renovación
del pavimento, las redes de abastecimiento y saneamiento así como la
sustitución del mobiliario urbano, la iluminación y los ornamentos de
jardinería y arbolado.
El Equipo de Gobierno
Municipal espera que el proyecto se adjudique en el próximo septiembre y se
inicien las obras en el otoño. El plazo de ejecución es de 10 meses.
La actuación se ha
consensuado con el vecindario y se ha tenido en cuenta sus opiniones y demandas
de un mayor espacio para el peatón, incorporando más superficie para
desplazamientos y zonas de estacionamiento. Se marca una zona pacificadora con
dos espacios diferentes que facilitarán la transición entre la estética de Gran
Vía y de las calles situadas más al Norte, de forma que el tramo que une Gran
Vía con la calle Vitoria se lleve a cabo en una plataforma única. En este
tramo, se contempla un acceso limitado en los dos sentidos con una restricción
para vehículos, exclusivamente, a los garajes en sentido norte-sur, además de
los vehículos de servicio. En este tramo, sólo habrá aparcamientos en uno de
los dos lados de la calle, permitiendo, de esa forma, el ensanche de la acera,
en un pavimento similar al de Gran Vía mientras en la calzada la diferenciación
estará en un asfalto de color granate. El tramo de la calle Lardero, entre
Vitoria y Pérez Galdós y el de la calle Vitoria, entre Chile y Fundición y
entre Fundición y Lardero, se plantea, como novedad, un desnivel mínimo de 2-3
centímetros entre las aceras y la calzada para separar el tránsito peatonal de
la banda de servicios para aparcamiento, carga y descarga y contenedores
soterrados. No se trata de una plataforma de forma única pura pero lo será en
la práctica con un desnivel suave aunque suficientemente marcado sobre el
terreno en favor de la seguridad, con
superficies diferenciadas, incluso en el color.
Aparcamientos. En esos tramos, la circulación será de sentido
único: desde la calle Chile hasta la calle Lardero y, desde está calle hasta
Pérez Galdós. Además, los carriles de circulación serán compartidos por vehículos
y bicicletas. La calle Vitoria mantiene
en línea a ambos lados con un ensanchamiento de las aceras hasta los 3,3 metros
y un estrechamiento de la calzada de hasta 3,53 metros. En la calle Lardero, la
calzada se estrecha hasta los 4,45 metros, instalando un paso de cebra elevado
a mitad de la vía. Las obras contemplan la renovación de las redes de
abastecimiento y saneamiento, una actuación en el subsuelo tan demandada por
los vecinos que tienen todavía en el recuerdo los históricos problemas de
roturas en las conducciones de agua de fibrocemento que serán sustituidas por
otras de fundición
Metidos en harina, se
aborda la red de alumbrado, situada en fachadas y se colocará a pie de calle y
farolas en columna. Para rematar este atractivo proyecto, se mejora el
ajardinamiento: los árboles en buen estado se trasladarán y se sustituirán por
magnolios y jardineras de un modelo similar a las de Gran Vía, palmeras y
arbustos ornamentales.
Una reurbanización en el
centro de Logroño que hace más habitable nuestra Ciudad.